El descenso más caro de la última década en LaLiga
- Última actualización el
- Javier Rojas Díaz
La zona baja de LaLiga ha protagonizado una de las campañas más disputadas de la última década. La permanencia ha exigido un ritmo de puntuación altísimo, provocando que el descenso se certifique con unos 42 puntos que habrían garantizado la salvación en casi cualquier otro año. Este umbral, el más alto desde 2012, evidencia el salto competitivo de los equipos que peleaban por la supervivencia.
En medio de una batalla agónica resuelta en la última jornada, el Real Oviedo, el RCD Mallorca y el Girona FC terminaron por certificar su descenso. Se trata de tres casos con contextos muy diferentes, pero que comparten la misma amargura de despedirse de la élite.
El sueño del Oviedo apenas duró un año
El retorno del Real Oviedo a Primera División fue, sin duda, una de las historias más relevantes de la temporada pasada. Después de 24 años de travesía por el desierto, el conjunto asturiano conseguía volver a codearse con los grandes, premiando a una afición ejemplar que nunca dejó de lado a su equipo. Pero la alegría en la élite ha sido demasiado efímera.
El conjunto asturiano no logró consolidarse en la élite y se convirtió en el único de los recién ascendidos que ha terminado perdiendo la categoría. Ni el empuje del Carlos Tartiere ni la mística del regreso bastaron para asegurar la permanencia en una temporada donde cada punto se pagaba a precio de oro.
A pesar del descenso, la temporada deja una victoria intangible: el valor incalculable de haber regalado a toda una generación de oviedistas la experiencia de ver a su equipo en la máxima categoría. El ambiente vivido durante todo el curso demostró que el club sigue siendo uno de los grandes símbolos de nuestro fútbol.
Mallorca: ni los goles de Muriqi evitaron la caída
El descenso del RCD Mallorca es una paradoja difícil de ver en el fútbol moderno. A pesar del trágico desenlace colectivo, Vedat Muriqi terminó el año con 23 goles en su cuenta particular, lo que le valió el segundo puesto en el trofeo Pichichi. El impacto del "Pirata" fue descomunal, asumiendo la responsabilidad ofensiva de un equipo al que su efectividad no pudo salvar.
Pero este deporte no entiende de héroes individuales. El Mallorca pagó un precio altísimo por sus desconexiones en la retaguardia y su irregularidad a lo largo del curso. Al final, la actuación del ariete no bastó para compensar las carencias de un bloque que consumó un descenso trágico para una afición volcada con la permanencia.
Ahora, Son Moix tendrá que reinventarse otra vez en Segunda División, aunque el gran reto será retener a Muriqi tras una campaña que ha despertado el interés de numerosos clubes.
Girona: de jugar la Champions a caer a Segunda
El descenso del Girona FC representa el verdadero drama de esta campaña en LaLiga. La velocidad del colapso resulta difícil de asimilar para un proyecto que la temporada anterior estaba disputando la UEFA Champions League. El estilo valiente y desacomplejado que los convirtió en la gran sensación de Europa no ha bastado para sostener la estructura en un año fatídico.
La exigencia del calendario europeo, la fuga de futbolistas clave y una crisis de resultados terminaron por hundir al Girona. Aquella estructura que doce meses atrás parecía un proyecto modélico y con cimientos firmes se ha desmoronado por completo hasta certificar su descenso.
El contraste resulta brutal: de visitar algunos de los estadios más importantes del continente a volver a pelear por regresar a la élite del fútbol español.
Un descenso que demuestra el nivel de LaLiga
La temporada deja la conclusión de que la permanencia en Primera División se ha convertido en un artículo de lujo. Los 42 puntos necesarios para salvarse son el reflejo más fiel de una clase media-baja donde la igualdad ha penalizado el más mínimo tropiezo y ha convertido la zona de peligro en un auténtico campo de batalla durante todo el curso.
En un año de gran exigencia, los argumentos individuales no han bastado para evitar el descenso. Ni la mística del regreso de un histórico como el Real Oviedo, ni el idilio con el gol de Vedat Muriqi en el Mallorca, ni el reciente éxito europeo del Girona fueron suficientes para garantizar la supervivencia.
El desenlace de esta campaña demuestra que el fútbol de élite no concede tregua. El próximo año la batalla empezará desde cero con la misma intensidad. Si quieres vivir en directo la competición más igualada del continente, puedes comprar ya tus entradas para LaLiga en SeatPick.
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